Discutiré el mérito de los exorcismos y su credibilidad, qué hace que funcionen y qué hace que no funcionen, etc.
La definición general de exorcismo es la eliminación o expulsión de una entidad (normalmente malévola) del cuerpo del huésped, ya sea un ser vivo (por ejemplo, un ser humano) o un objeto inanimado (por ejemplo, una roca); el exorcista es quien realiza la eliminación. La idea clásica es, como se muestra en la portada de este artículo y en el video, que una figura religiosa (por ejemplo, un sacerdote) recibe formación en el arte de hacerlo y se le pide ayuda. Para más información, mira aquí.
La razón por la que esta forma de desposesión funciona (cuando lo hace), se debe a dos razones:
1. Creencia en uno mismo; el destino y la convicción (incluso las convicciones ciegas) equivalen a la energía necesaria.
2. Un ritual o acción/palabras/frases similares que tienen poder, generalmente debido a su uso repetido.
Son estas dos combinaciones las que en la mayoría de los casos ayudan al exorcista, y NO «Dios» o la intervención divina (ten en cuenta que existen excepciones a esta regla).
